Y pasamos a ¡Holanda!

Nos perdimos algunos días en los llanos antes de dirigirnos a Rotterdam. Sin saberlo llegamos el dia de la reina, fiesta nacional en el país.

Las calles estaban repletas de paradetas, con cualquier chorradita de color naranja y mucha comida y bebida, todo ambientado con un techno de fondo.

Y otro día fuimos a hacer turismo por la ciudad.

Después de una ciudad tan grande y con tanta cantidad de gente, nos fuimos a recorrer una perla bien guardada, la Gante de Bélgica, que en Holanda se llama Utrech.

Nos perdíamos por la pequeña ciudad, con sus calles estrechas y sin faltarle los canales. Nos sentamos en un banco de uno de los canales envidiando hasta a los que lo recorrían en kayak. A lo lejos se acerca un barco con gente joven, el que lleva el timón nos mira y nos hace señas de si queríamos subir. Rafa, pensando que era broma dice que sí, y el chico viene a recogernos. Obviamente, que sin dudarlo nos subimos.

Historia real de cómo conocimos el corazón de Utrech acompañados de holandeses recorriendo los canales.

Y antes de volvernos a perder por campo, fuimos a pasear por Amsterdam, donde también nos perdimos de camino a casa…

Otro país disfrutado…

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