Los errores al emprender en realidad son sólo hechos que no surgieron como esperábamos. Por lo que nosotros después de cometer unos cuantos, e incluso repetirlos, hemos aprendido y MUCHO.

En el artículo de hoy os los compartimos. ¡Ojo! Este artículo será actualizado, ya que como seguimos aprendiendo y probando cosas nuevas, pueden surgir errores en el futuro.

Errores al emprender

Esperar el momento perfecto

¿Existe? Respuesta rápida: NO, empieza hoy.

El lanzarse a lo desconocido y “poco seguro” puede dar miedo, pero si no lo haces, jamás sabrás lo que podría haber pasado.

Así que hoy es el día perfecto para empezar tu negocio. Cada idea requiere de unas acciones distintas y cada persona tiene unas circunstancias distintas. Por lo que conoce tus posibilidades para ponerte en marcha.

Por ej. si no tienes ahorros y trabajas en un lugar que no te gusta, no puedes dejar el trabajo para “lanzarte a emprender”, lo que sí puedes es combinarlo. Si tienes una idea de negocio la cual requiere mucho dinero, pero no estás seguro de que pueda funcionar, no inviertas tu capital, pero si puedes empezar a testearlo.

Parálisis por análisis

Ligado al punto anterior, esto sucede cuando te empapas de conocimiento, investigas, comparas, vas a conferencias, tomas apuntes, lees… sigues adquiriendo conocimiento por todos lados pero… no lo pones en práctica, no te lanzas.

Jamás vas a tener la sensación de “estar listo”, de que ya sabes lo suficiente como para lanzar un negocio.

Así que desde aquí te animo a que empieces, todo lo que necesitas saber lo irás aprendiendo en el camino.

Enamorarte de tu proyecto

Ya sé, esto es lo contrario a lo que se suele decir. Ya que cuando emprendes, es algo increíble, donde vuelcas toda tu energía, tiempo, dinero… ¡¡TODO!! Por lo que obviamente debe ser un proyecto que te llene, te guste, vayas a disfrutar… Todo el esfuerzo ha de servir para algo. Pero, has de ver la realidad, con perspectiva, de la situación que existe. La REAL.

Para ello, haz los números, mide las métricas… Y analízalo todo.

Si va bien, continúa, para adelante… pero si no es el caso. ¿Hasta cuándo y cuánto estás dispuesto a invertir? Enamorarse es perder perspectiva de la realidad, no ser consciente de la situación. Y esto puede llevarte a tomar malas decisiones.

En mi caso, me “enamoré” del primer proyecto que lanzamos. La tienda de bicicleta. Había un momento en el que habíamos invertido TANTO! que… ¿cómo nos podíamos “rendir”? Y ahí estuvo el error. Cerrar un proyecto no es rendirse, sino ver de una forma objetiva si tiene futuro o no.

Estuvimos un total de 3 años con ese proyecto. Durante esos 3 años, el tiempo y el dinero era íntegro para este proyecto. Y finalmente tomamos la decisión adecuada. Cerrar.

Dejar que los números se descontrolen

No llevar los números al día y adelantarte a pagos futuros, puede acabar con tu negocio.

Lo primero que debes hacer es diferenciar la facturación del beneficio. NO es lo mismo y debes tenerlo en cuenta desde el primer pago que te hagan.

Es muy fácil dejar encandilarse con los números, facturar 30.000€ en un mes puede sonar mucho, pero… ¿cuánto invertiste en lograrlo? Quizás invertiste un total de 31.000€ para lograrlo, así que por mucho que te parezca una cifra alta, están en pérdidas.

Por lo que organízate un excel con todos tus gastos: cuota de autónomos, alquiler de local, suministros, coste del mantenimiento web, material, tu salario, personal… pero también calcula el porcentaje que te tocará de impuestos, adelántate a los pagos que sabes que vas a tener. Y al lado otro con lo que vayas facturando.

Ve rellenando el excel a diario para ver cuántos días tardas en cubrir gastos y empezar a generar beneficios.

Págate

Muchos hemos invertido todo lo necesario en nuestro negocio y a mitad de mes no teníamos ni para pipas. Historia real, mía y de muchos otros.

Así que me pongo un sueldo y es la primera transferencia que hago. Tenemos la manía de “dejarnos para luego”, cuando no debe ser así, nuestra autoestima también dependerá de esto. Y es que algo que he aprendido es que para que mi negocio vaya bien, yo he de estar bien.

Es una forma de valorarte. Inviertes tiempo y dinero, ¿por qué no ibas entonces a tener un sueldo? Ojo, hablo de un sueldo acorde a tus ingresos, si esto significa que tienes que dejar de salir a cenar o pedir comida durante un tiempo, lo deberás de hacer, ya que tienes un objetivo.

Siempre con cabeza.

Objetivos

Ligado al punto anterior, el hecho de tener un excel con tus gastos y facturación, tendrás una visión clara sobre como van tus objetivos.

Porque SÍ. Debes marcarte objetivos diarios, semanales y mensuales.

Y este es otro error de emprendedores. Es la primera vez que trabajas para ti mismo, te dejas llevar por el entusiasmo, el aprendizaje, la realización de tu trabajo… No te das cuenta, pasan las semanas, vas pagando los gastos que surgen pero… cuando haces números, ¿cuadran? ¿cubres gastos y generas beneficios?

Cuando te marcas objetivos puedes medir el crecimiento de tu empresa, saber si es rentable, anticiparte a los sucesos de tu empresa y crear estrategias para alcanzar lo marcado.

Delegar

O mejor dicho, no delegar.

Creer que podemos con todo es u error que suele salir caro. Hay cosas que se nos darán mejor que otras y hay actividades en las que la empresa nos necesite más que en otras.

Si por ejemplo te dedicas a diseño gráfico, puede que delegar las tareas de contabilidad te ahorre muchísimo tiempo y dolores de cabeza.

Si vendes productos físicos, delegar el reparto te hará ganar tiempo valioso que puedes invertir en seguir creando productos o realizar tareas de marketing.

Conclusión

Espero que te haya servido de ayuda este artículo con los errores al emprender más comunes, y los que yo misma he cometido.

Y tú, ¿estás de acuerdo con los que he nombrado? ¿qué errores has cometido tu? ¿añadirías alguno?

Compártelo en los comentarios para que todos los tengamos en cuenta.

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