Hay gente mala. Muy mala… Y esa gente puede que solo haga daño una vez y te marque para el resto de tu vida. Si, es así.

Pero jamás me cansaré de decirlo; hay más gente buena.

Me apetece presentaros a Jose Luís. Es un hombre que lleva uno de los “lugares” para peregrinos de la zona.

La casa es una cucada! Si, casa, no es un albergue, ni un hostel, ni un seminario.. Es una casita con muy buenas vistas y una zona chill out más que acogedora con sofás donde relajarse, mesa para escribir.. y hasta un toca discos con buena música para ambientar.

Al llegar, después de una ducha, me puse a cocinar, bueno cocinar.. cocer unos spaghetti que llevaba en la mochila desde hacía un tiempo. Cuando JL vió que los iba a sazonar con algo de pimienta negra y ajo en  polvo no tardó ni un minuto en traerme 2 cebollas de su huerto y un par de huevos de sus gallinas!!

Cuando ya había descansado nos llevó a dos chicas polacas (que conocí en A Guarda) y a mí de ruta por la zona.

JL ha sido toda su vida profesor, ya está jubilado y se nota que disfruta llevando esta casita para peregrinos.

Durante la tarde estuvo contando historias / leyendas de la zona y os digo que la forma en que habla y cuenta las cosas engancha, una manera muy amena y te hace interesarte por la história.

Con estas vistas regresamos a descansar..

Y hoy nos ha despedido con este súper desayuno!!

A quien madruga JL ayuda! heheh

Os hablo de JL por que me apetece, pero ya escribí lo de la mujer que me llevó junto a sus hijas, el repartidor que en hora de servicio me acercó.. o esa peregrina que se preocupó de que no me quedara sin manta – sabía que no podría dormir sin ella, el hombre que con su bici me acompañó 40min por que no me quería dejar sola, todos los coches que han parado para indicar el camino cuando me han visto algo perdida y la cantidad de desconocidos que desde abajo del puente, o en medio de la plaza, o en la otra acera gritan; buen camino! Ánimo! Ya falta poco!!

Y es que no solo yo tengo histórias. A M le curaron las heridas de los pies y le dieron material para los próximos días sin cargo alguno en una farmácia, a C le cargaron de fruta para repartir entre los peregrinos, a S un hombre le invitó a su casa para tomar café y también cargó la mochila con chocolates, a D no dudaron, ya un par de veces, en hacer una llamada por él..

Bueno, la opinión se forma a partir de la experiéncia y la mía es esta..

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